Coloca agua con rodajas de limón o vinagre en un bol apto, calienta hasta que el vapor ablande la suciedad y deja reposar. Limpia con paño húmedo, bandeja incluida. Un poco de carbón activado en un vaso ayuda a absorber olores tercos entre usos.
Realiza un ciclo con vinagre diluido y luego dos con agua para enjuagar. Limpia la canasta y la ducha. Cambia filtros si existen. Evitarás sabores amargos, mejorarás el flujo y alargarás la vida de la resistencia. Es rápido, barato y totalmente respetuoso con el alquiler.
Apaga, desenchufa, retira y enjuaga el filtro, cepilla suavemente las aletas y aspira polvo superficial. Endereza aletas dobladas con un peine de serpentines. Unas pocas tareas de inicio de temporada mejoran el intercambio térmico, reducen ruidos y devuelven el frescor sin gastos mayores.
Usa burletes de espuma, masilla removible y cintas de baja adherencia para cerrar rendijas. Verifica que puedas retirarlo todo sin rastros. El sellado correcto evita entradas de polvo, mantiene el frío y reduce vibraciones, cuidando pintura, marcos y tu tranquilidad durante la entrega final.